Entrevista a Marcelo Kaprof

"Hubiera querido dar la vida por mi hijo, no me alcanzó"

Por Gustavo Peretti

La violencia que genera el fútbol se llevó la vida de Jonathan Kaprof el 11 de abril de 2006, luego de agonizar durante varios meses en un hospital. Hoy Marcelo sólo pide justicia y busca, día a día, una razón para seguir viviendo ante tanto dolor. En esta entrevista nos cuenta cómo fueron los hechos que terminaron con la vida de su hijo de 17 años en un confuso episodio ocurrido en el barrio de Nuñez

¿ Qué sucedió aquella fatídica tarde en Nuñez?

El 20 de noviembre de 2005, Jonathan integraba una

murga que se formó cerca de casa y tenía el nombre de los "Dragones del bajo Nuñez". La murga se identificaba con los colores de Defensores de Belgrano, ya que a Defensores le dicen "el dragón". Jonathan recién comenzaba a participar y en ese momento iban a hacer un festival de ayuda a la parroquia de la Plaza Ramallo. Entonces se fueron a un departamento a la calle Grecia al 4700, en el barrio de Núñez. Jonathan fue con el director de la murga Raúl Gilbert, junto a Alan Goldstein, Cristian Cicerone, un pibe de ahí que se llama Lucas Iscaro (alias "el nuevo"), Diego Giglioti y Pablo García ("naranjú"). Fueron a buscar los bombos y cuando llegaron, Pablo y Diego se dirigieron directamente a la habitación donde guardaban los instrumentos. Mientras ellos hacían eso, Raúl fue al baño y quedaron Cristian Cicerone y Jonathan que estaba de pie a no menos de un metro. Alan quedó detrás de Cristian y Lucas de costado; yo te cuento lo que después con las declaraciones y demás se pudo reconstruir en un croquis de acuerdo a lo que cada uno dijo. En ese momento, Cristian Cicerone saca una riñoñera de una bolsa de madera con manija, la cual tenía un cierre en un costado y de ahí extrae un arma calibre 38. Las balas las tenía separadas, carga el arma delante de

"Joni" y en el momento que los chicos venían de la cocina se escucha el disparo. La bala le pega a Jonathan y le corta la arteria aorta. Jonathan creo que dice "¿qué hiciste?", da unos pasos y busca una salida desesperado. Se agarra el estómago porque la bala entró un centímetro arriba del ombligo; llega a la puerta del departamento y cae. En todo ese revuelo salen corriendo y gritan "¿qué hiciste, qué pasó?". Todo eso sucede hasta que bajan y lo llevan a Jonathan, arrastrándolo hasta una plaza. Ahí había una ambulancia: mientras tanto avisan a la comisaría. Además había un policía de civil y la versión que le dicen es que entró un ladrón en el edificio y le había disparado. El hermano de Raúl le dice a los de la ambulancia que "por favor lo trasladen que estaba grave" y ellos en un principio no lo querían hacer, es más, en un momento la enfermera o la médica de ahí dice; "me parece que ya falleció", hasta que Jonathan mueve la cabeza, y este chico le dice "llévalo porque te agarro del cogote, se muere mi amigo" o algo así... y finalmente lo trasladan. Mientras llevan a Jonathan al Pirovano, llega la policía. Los efectivos se encuentran con que no había manchas de sangre... no había nada. No sabemos si limpiaron la escena, lo que si sabemos es que hubo tiempo para eso y mucho más.

 

Jonathan Kaprof festeja su cumpleaños junto a su familia,

Ezequiel y Juan Cruz sus hermanos y Marcelo y Claudia sus padres. Diego y Natasha Kaprof en la foto de abajo.


 

Cuadro de texto:

 

 

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Algunos de los chicos que estuvieron esa tarde con Jonathan eran barras de Defensores de Belgrano?

' Todos iban a ver a Defensores de Belgrano, de hecho participaban de la murga de Defensores. El que disparó que es Cristian Cicerone, era menor, le faltaban tres meses para cumplir los 18 años. Estudiaba con Jonathan, estaban en quinto año. La criminología del hecho la entiende, sabe que si compra o consigue un arma, eso es ilegal. Raúl es barra de Defensores, maneja un grupo, me lo dijo el vicepresidente Aschile, quien ya había tenido problemas con ese pibe. Este club realmente tendría que volver a nacer, es un club al que tendrían que darle un fin, un corte y nacer de nuevo con el mismo nombre o no. El fútbol es nuestro, nosotros queremos la pelota, la magia, la habilidad, la naturalidad con la que nacen nuestros jugadores. Todo eso que cuando vamos a la cancha nos gusta. Pero no la violencia, porque aunque este hecho parece ajeno a la violencia en el fútbol, no lo es. Los chicos participantes eran violentos, porque Cristian Cicerone cuando muere Fernando Blanco, estaba en la cancha de Huracán en el partido que jugaron Chacarita y Defensores, lo tenemos en un video pegándole a la Policía.

-¿Cómo transcurrieron los días posteriores al hecho?

Jonathan luchó todos esos 152 días que estuvo internado en terapia intensiva. Tuvimos una alegría a los 15 días ya que Jonatan se llegó a levantar. Ingresó el 21 de noviembre en el Sanatorio Colegiales y el 5 de diciembre nosotros vemos a Jonathan que se levanta. Ese domingo se incorporó y preguntaba qué le pasaba. Todos asombrados en terapia, yo llamaba a los doctores, estaba desesperado. Para los médicos era imposible ver eso. Jonathan nos juntó de la mano a mi señora y a mí y le dimos un beso. Lo besamos con tantas ganas, hasta que a la tarde se descompensó ya que Jonatan estaba con una bala en el riñon y nosotros no sabíamos. El día 6 lo llevan de urgencia a terapia y ahí le sacan el riñón. Después nos enteramos de que la bala se fue con el riñon. Estuvimos cuatro meses creyendo que la bala estaba en el cuerpo de él, por lo que los médicos nos decían, por las placas y demás. Luchó todos esos interminables días hasta el 9 de abril que se descompensó mal, tuvo un derrame digestivo, un sangrado importante. Tenía todos los órganos dañados. Hasta que el médico sale de terapia y me dice "Maree se nos va Joni".

¿Cómo hicieron, su familia y usted, para soportar tanto dolor?

No podíamos entender lo que le estaba pasando. Me cuesta dejarlo ir de mi corazón. No lo dejo ir. Hace unos días vengo con un hermano de una iglesia que me ayuda a agradecerle a Dios por los 17 años que le dio. Estuve durante este año muy mal, me di cuenta del estado en que estaba, no sabía como contener tanto

dolor y desgraciadamente en un momento de desesperación tomé alcohol, llegué a consumir drogas. Pero eso no me hacía efecto, el dolor y la

 

desesperación eran más fuertes que el efecto del

consumo. Me daba cuenta que la solución no era una pastilla, el psiquiatra o el psicólogo... mi alma estaba sangrando. Cómo no vamos a amar a nuestros hijos, cómo no los vamos a extrañar. Yo no soy como Leónidas el de Esparta que no tenía lugar para el dolor y los sentimientos. Yo lo quería expresar y lo hice.

¿Qué declararon los involucrados en el hecho?

Después que "Joni" falleció, le hablamos a uno de los chicos para que declare lo que había pasado. Alan dijo que sí, que él vio que levantó el arma y disparó. Lucas también declaró y dijo que Cristian era un asesino. Después de la declaración de ellos dos, Cristian Cicerone dijo todo. Denunció que Raúl Gibert le había vendido el arma. Que por orden de Raúl Gibert, trasladó una mochila con armas, las cuales llevó al micro y que además Lucas era quien había tirado el arma en Vicente López. Estoy indignado, estoy muy preocupado, no quiero prejuzgar. En la fiscalía no hay un fiscal para cada causa. Creo que deberían capacitar a la policía y darle respaldo o darle por lo menos la posibilidad de ser profesionales y que trabajen por vocación. Siento que han perdido la vocación, trabajan por la necesidad de la plata. Hay policías que no son ni una cosa ni la otra, tranzan y se dejan comprar.

¿En qué estado se encuentra la causa actualmente?

Estamos a la espera del juicio oral, están todos procesados. Cristian por homicidio culposo con portación de arma de guerra. Raúl está por encubrimiento y falso testimonio. Alan y Lucas están por encubrimiento. Esperamos realmente que los jueces comprendan y entiendan que la conducta de estos chicos no es accidental y existe preintención de llevar un arma, porque Cristian dice que el arma la llevaba por los enfrentamientos que había con las murgas de otros clubes, como Excursionistas o Piálense.

¿Cuando usted ve que todo esto lo genera el fútbol, ¿qué reflexión le genera?

Se distorsionó. Están confundidos, son los colores los que disputan y no el fútbol. Ya no van a la cancha a ver los partidos, excepto alguien que sea sano y tenga conciencia. El deporte te cuida, yo lo veo a mi otro hijo que juega al fútbol y se tiene que acostar temprano, tiene que comer bien, no tiene que engordar y tiene que descansar. El deporte mismo te obliga a llevar una vida sana. En cambio, los que van a la cancha y generan esto, no te podría explicar sobre los problemas de la diferencia social que hay, el racismo, la discriminación. Al negro porque es negro, al pelado

 

           JONI

porque es pelado, al narigón porque es narigón o que me pongo una camiseta de River y otro que pasa me dice "gallina amargo te voy a matar". Anda a ver a tu equipo, disfruta cuando gana y disfruta como juegan esos jugadores que vos elegiste. Como si los dirigentes, los responsables de tener a cargo un club se ocuparan después de ir a ver a los que se matan. Se drogan, toman alcohol, en ese estado bajo los efectos de la droga ni el partido miran.

¿Qué consejo le daría a los padres?

El vínculo principal, la base de la sociedad humana sabes como se llama, familia. La familia es la base de la sociedad humana, dentro de la sociedad estamos remando en un bote sin remo y con un bote pinchado, por que así es como tengo a mi familia. Nos cuesta cada día tener que levantarnos, saber que Jonathan ya No está. El 18 de noviembre de este año mi hijo cumpliría 20 años y qué regalo le puedo hacer, una flor en el cementerio y decirle "Joni Feliz Cumpleaños, te extraño". Dios nos hace padre a través de los hijos que nacen de una relación en un hogar, cada día quiero estar más lleno de Dios y necesito estar lleno de Dios para poder vivir una vida en paz y armoniosa. No tengo otro recurso, no tengo a nadie en este mundo que me pueda dar esa paz y esa tranquilidad al tener lejos a mi hijo. Dios es un Dios de amor, no de odio y de pelea. Hoy por hoy lo que necesitamos es tener a Dios alimentando y poniendo la gracia, el amor, la fuerza de cada día para poder vivir. Jesús dio la vida por todos nosotros. Yo que soy malo y no lo merezco, hubiera querido dar la vida por mi hijo, no me alcanzó. Creo que debemos tener amor en nuestro corazón para poder enseñar a nuestros hijos cuál es el camino.

 

Carta de un padre agradecido

 

    Quiero agradecer a quienes me han acompañado y ayudado en los momentos tan difíciles que hemos vivido con mi familia.

    Si tuviera que nombrarlos y enumerados, sería una gran lista, pero están gravados en mi corazón para siempre y los recuerdo en mis oraciones a Dios.

    Gracias a todos, ustedes sabrán quienes son. Sólo sé que estuvieron a nuestro lado. A lo largo de estos dos años que pasaron, la ausencia física de nuestro hijo JONI, trajo mucho dolor y angustia en toda la familia. Esa bala que atravesó su cuerpo, toda la lucha que EL puso hasta donde pudo, también dañó nuestra alma y nuestro ser.  

    Comunidad cristiana; abogados Doctor Roberto Damboriana y Doctor Pablo Grecco; Asociación Madres del Dolor, Señora Yaconis; Programa Nacional Anti Impunidad; Señora Ponce de León, Gustavo Melman; Osecac y Sindicato de empleados de Comercio, Señor Florencio Gonzáles; a Desarrollo Social y Programa de ayuda; Club de River, fútbol infantil, al club Poli Deportivo, Señor Armando Silvariño; Papelera del Plata y Job and Technology s.a ; Doctor Ariel Zerboni; Asociación Alberto Rivero; Fiscalía Saavedra Y todos los medios de comunicación, prensa, radio, televisión, noticieros, diarios y Revista Fulbito.

    Bueno esperamos que Dios alumbre y de sabiduría a los jueces, en este juicio, pero también comprendan lo que vale la vida, y ese derecho de vivir lo ha dado Dios, y nadie debe sacarlo, ni ponerlo en riesgo con la muerte de nadie, nosotros deseamos una nación bendecida pero si el hombre vive lejos de la verdad, y sin importarle el prójimo, sólo tendremos problemas como nuestro hijo Joni y él de tantos otros que ya no están y se fueron tan jóvenes.

   Pero Dios que es grande y misericordioso trajo paz y unidad a mi familia. Sólo esperamos en ÈL por su justicia, pero sin desear el mal al prójimo.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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