miércoles 9 de julio de 2008
POR UN FUTBOL PARA TODOS Y EN PAZ.
Somos un grupo de personas que nos interesa el futbol. No solo en lo deportivo, sino también en todos los aspectos que abarca: formativos, anecdóticos, pasionales, y otros tantos mas que sería inútil intentar enumerar.
Muchos de nosotros somos víctimas. Literalmente, rehenes. Como en muchos órdenes de la vida, existe una franja importante de individuos, ciudadanos comunes que "pagan los platos rotos" de muchas cosas. Entre ellas, está la de no poder disfrutar un día de futbol con familia, amigos, compañeros de colores, etc. debido a la decisión (tal vez sana y justificada en su momento, sin dudas excedida en la actualidad) de no permitir el acceso al público visitante a poder ver un encuentro de primera division ascenso (en todas sus categorías).
En efecto, somos rehenes de las alianzas de poderosos (dirigentes - barrabravas - políticos - organos de seguridad) quien de todas las dificultades han sacado un importante lucro provechoso.
Hoy, sujetos que manejan parte de ese poder se regocijan afirmando "ha bajado la criminalidad en un 75%, 80%, etc." , en el intento de justificar algo tan evidente como malintencionado: es obvio que al PROHIBIR algo, se obtienen resultados inmediatos. Pero NO es la solución.
No es coherente pedir la instalación de cámaras, butacas, etc. en definitiva modificaciones edilicias y de infraestructura a clubes que, a duras penas, pueden sostener sus obligaciones económicas. Tampoco es solución.
No se trata de culturizar, evangelizar o convertir a los "agresivos y revoltosos"; estos desórdenes sociales se traducen en el futbol como en tantas otras actividades y en la vida misma. En última instancia, NO es culpa del espectador normal y pacífico quien tiene que soportar la reprimenda o castigo de no poder concurrir a un espectáC... deportivo, por culpa de una sociedad cuyas desigualdades y opresión busca descomprimir y se materializa -por que no, en forma inapropiada e inaceptable, y que se rechaza de plano- por los distintos colores que, simplemente, dividen la misma pasión que origina el deporte.
La falta de respeto al público del futbol (si, precisamente, a ésa gente que paga su entrada, va en forma pacífica a ver un partido, etc.) ha sido tal que hay elementos que ni siquiera se tienen en cuenta: mucha gente vive a kilómetros de su lugar natal, su club, y espera ansioso un partido "de visitante" para poder ver, alentar, etc. al equipo que ama. La cómoda decisión tomada desde también acomodados escritorios y sillones mullidos, se lo impide. En lugar de solucionar el problema, se "corta por lo sano" PROHIBIENDO. Facilismo, que le dicen.
Sin banderismos políticos, sin sectorizar ni especular con ninguna preferencia deportiva, sino en una actitud simple de abarcativa de todos los que queremos que se revea la POSIBILIDAD -DERECHO - a concurrir a un estadio de futbol, pedimos que se unan a esta gesta que, veremos como irá tomando forma. Muchas gracias .
http://quevuelvaelvisitante.blogspot.com/ fabianarg2002@hotmail.com